Consejos para mantener el motor a punto y pasar la prueba ambiental sin contratiempos
Cuidar nuestro vehículo también significa cuidar el aire que respiramos. Un carro que no recibe el mantenimiento adecuado puede generar una mayor cantidad de gases contaminantes y, además, presentar inconvenientes al momento de realizar la prueba de emisiones durante la Revisión Técnico Mecánica.
Pero ¿Cómo saber si tu vehículo está contaminando más de lo normal? Y, sobre todo, ¿Qué puedes hacer para prevenirlo?
¿Qué son los gases contaminantes?
Durante la combustión del combustible, el motor produce gases que son expulsados por el sistema de escape. Cuando el vehículo funciona correctamente, estas emisiones se mantienen dentro de los límites establecidos.
Sin embargo, cuando existen problemas de mantenimiento o funcionamiento, las emisiones pueden aumentar y afectar la calidad del aire.
Algunos de los gases que pueden ser evaluados durante la prueba de emisiones son:
- Monóxido de carbono (CO): puede aumentar cuando la combustión no es adecuada.
- Hidrocarburos (HC): pueden estar relacionados con combustible que no se quema completamente.
- Dióxido de carbono (CO₂): es uno de los productos de la combustión.
- Óxidos de nitrógeno (NOx): se generan durante procesos de combustión a altas temperaturas.
¿Cómo saber si tu carro podría estar contaminando de más?
No siempre es posible identificar un problema de emisiones a simple vista. Sin embargo, existen algunas señales que pueden indicar que es momento de revisar el vehículo:
1. Humo excesivo por el escape
Si notas humo inusual o persistente, especialmente si cambia de color, es recomendable llevar el vehículo a revisión.
2. Mayor consumo de combustible
Si tu carro empieza a gastar más combustible de lo habitual sin un cambio en tus recorridos o hábitos de conducción, puede existir un problema en el funcionamiento del motor o del sistema de alimentación.
3. Olores fuertes provenientes del escape
Un olor extraño o demasiado fuerte puede ser una señal de que la combustión no está funcionando correctamente.
4. Testigos encendidos en el tablero
Si aparece el testigo de check engine, no lo ignores. Puede estar relacionado con diferentes componentes del motor y del sistema de emisiones.
5. Motor inestable
Tirones, vibraciones, dificultad para encender o pérdida de potencia pueden ser señales de que el motor necesita atención.

¿Cómo puedes ayudar a reducir las emisiones?
– Usa el combustible recomendado: sigue las especificaciones del fabricante de tu vehículo.
– La mejor forma de prevenir inconvenientes es mantener el vehículo en buenas condiciones.
– Realiza mantenimiento preventivo: revisa periódicamente el motor y sus componentes según las recomendaciones del fabricante.
– Revisa el sistema de escape: un escape en mal estado puede afectar el funcionamiento del vehículo y sus emisiones.
– No ignores las luces de advertencia: si un testigo permanece encendido, consulta con un técnico.
– Mantén filtros y componentes en buen estado: elementos como el filtro de aire influyen en el funcionamiento adecuado del motor.
– Haz revisiones antes de la RTM: si tu vehículo presenta alguna anomalía, solucionarla con anticipación puede evitarte contratiempos.
Un motor a punto también es un compromiso con el ambiente
Mantener tu carro en buenas condiciones no solo ayuda a su funcionamiento y seguridad. También contribuye a disminuir emisiones innecesarias y a cuidar el medio ambiente.
La prueba de gases contaminantes hace parte de la Revisión Técnico Mecánica, por lo que mantener tu vehículo correctamente puede ayudarte a llegar preparado al momento de realizarla.
Antes de tu próxima RTM…
No esperes a que aparezca un problema. Haz mantenimiento preventivo, presta atención a las señales de tu vehículo y mantén el motor a punto.
En CENDA, revisamos las condiciones de tu vehículo para contribuir a una movilidad más segura y responsable.
